Fragmento de “La mano izquierda de la oscuridad”
Written on Feb 14, 2008 // Antropología, Libros, SciFi & Fantasy.Ursula K. LeGuin es una de las mayores escritoras de ciencia ficción y fantasía de todos los tiempos, ganadora de los más prestigiosos premios de estos géneros, entre ellos 5 premios Hugo y 5 Nebula. Además de su análisis detallado de las relaciones sociales, desde una perspectiva netamente antropológica -es hija de Alfred Kroeber-, la nota constante en su obra es la mirada feminista.
La mano izquierda de la oscuridad (Minotauro, 2000 [1973]) forma parte del ciclo Hainish; este universo habitado por múltiples razas humanoides descendientes de un único planeta sirve a la autora para reflexionar sobre la organización social y, especialmente, sobre las relaciones de género. La población que habita el mundo de Gueden se caracteriza por ser hermafrodita o, más concretamente, por ser neutra sexualmente durante la mayor parte del ciclo de 26 días. En la fase de kemmer (”celo”) estos seres manifiestan las características sexuales de varones o mujeres de manera totalmente aleatoria a lo largo de su vida.
¿Qué implicaciones puede tener esto para la organización social? Según las reflexiones de Omg Tot Oppong, investigadora del primer descenso ecuménico en Gueden/Invierno (p. 108-9):
Considérese: Cualquiera pueda cambiarse en cualquiera de los dos sexos. Esto parece simple, pero los efectos psicológicos son incalculables. El hecho de que cualquiera, entre los diecisiete y los treinta y cinco años, aproximadamente, pueda sentirse “atado a la crianza de los niños” (como dice Nim) implica que nadie está tan “atado” aquí como pueden estarlo, psicológica o físicamente, las mujeres de otras partes. Las cargas y los privilegios son compartidos con bastante equidad: todos corren los mismos riesgos o tienen que afrontar las mismas decisiones. Por lo tanto nadie es aquí tan libre como un hombre libre de cualquier otra parte.
Considérese: No hay imposición sexual, no hay violaciones. Como en la mayoría de los mamíferos no humanos, el coito implica una invitación y un consentimiento mutuos; de otro modo no es posible. La seducción es por supuesto posible, pero sólo con un extraordinario sentido de la oportunidad.
Considérese: No hay división de la humanidad en dos partes: fuerte/débil, protector/protegido, dominante/sumiso, sujeto de propiedad/objeto de propiedad, activo/pasivo. En verdad toda esta tendencia al dualismo que empapa el pensamiento humano se encuentra aminorada, o cambiada, en Invierno.
Lo que sigue ha de incluirse en mis directivas últimas: cuando uno se encuentra con un guedeniano no puede comportarse, ni deberá hacerlo, como un ser bisexual normal; esto es considerar al guedeniano hombre o mujer, y adoptar uno mismo el rol opuesto correspondiente, de acuerdo con las propias expectativas acerca de la estructura o interacción posibles entre personas del mismo o de distinto sexo. Todas nuestras formas de interacción sociosexual son aquí desconocidas. No les es posible a los guedenianos entrar al juego. No se ven a sí mismos como hombres o mujeres. Sí, ni siquiera alcanzamos a imaginarlo y ya lo rechazamos como imposible. ¿Qué es lo primero que preguntamos cuando nace un niño?
Sin embargo los guedenianos no son neutros. Son potenciales o integrales. No habiendo en mi idioma el equivalente del “pronombre humano” karhidi, y que se refiere en todos los casos a la persona en sómer, diré “él” por las razones que nos llevan a emplear el pronombre masculino refiriéndonos a un dios trascendente: es menos definido, menos específico que el neutro o el femenino. Pero esta recurrencia del pronombre masculino en mis pensamientos me hace olvidar constantemente que el karhíder con el que estoy no es un hombre, sino un hombre-mujer.























Heroinadeloperiferico
Feb 14, 2008, 1:07 pmQué caña, Gael! Qué buena pinta! Cuando lo acabes me lo prestas??
Y mil ganas de verte ya, joé, que volvemos a las distancias enormes pese al vecinismo.
Besos, hermosérrima
monica efron
Feb 14, 2008, 2:08 pmHola! encontré tu página como enlace que se había hecho a la nuestra -la de ‘las araucarias’, y la verdad es que me gustó mucho. Me gustaría poder hacer un link a contramiradas y viceversa.
Te gustaría?