Lesbians On Ecstasy :: Sisters in the Struggle
No Comment // Written on Aug 02, 2008 // CreaciónPara aliviar la sequía de ideas veraniega, un vídeo de Lesbians on Ecstasy,
Para aliviar la sequía de ideas veraniega, un vídeo de Lesbians on Ecstasy,
No, no vamos a hablar del cigarrito de después. El postporno se refiere a una nueva manera de representar los cuerpos, sexos y deseos que, en cierto modo, supone la plasmación directa de la teoría queer, el transgenerismo, las sexualidades no normativas y los feminismos.
El concepto fue acuñado por Annie Sprinkle, ex-actriz porno que decidió dejar de ser objeto de la mirada y convertirse en sujeto creador y representador.
Y ayer por la noche, en el solar de Lavapiés y gracias a Pornolab, iniciamos la Revuelta Obscena charlando con María Llopis (ex-GirlsWhoLikePorno), Yazmine (del festival tranZmarikabollo) e Iris Segundo (de mycookingfilms). Debatimos sobre la violencia y el deseo activo en las mujeres, sobre si el postporno es únicamente subversión crítica y meta-porno o también excita sexualmente y, sobre todo, vimos muchos vídeos (ya os adelante: ¡claro que excita!).
Empezamos con un vídeo de la artista india Tejal Shah en el que, parodiando las películas de Bollywood y el last-minute rescue, presenta una transgresora inversión de roles: el policía violador es una mujer con dildo y la víctima indefensa un hombre vestido con sari al que su héroe (una mujer con traje) no llega a salvar a tiempo.
El vídeo sobre el taller que organizó María Llopis en Arteleku demostró que experimentar con el porno está al alcance de todas. Una pena no haber podido asistir.
De My cock is a dildo, de Ester Martin Bergsmark, me quedo con una frase con la me identifico totalmente: “Theroy makes me hot.”
Vimos también un fragmento de una película (tengo que encontrarla) que aportaba una visión diferente del S/M, resaltando su aspecto empoderador y que sirvió de precalentamiento para ver una de las historias de One Night Stand, proyecto en el que lesbianas reales de todos los tipos llevan a cabo sus deseos y prácticas ante la cámara.
También algunos vídeos de la pornoterrorista Diana, como la “versión porno del poema nº15 de Neruda” que podemos ver en youtube.
Y para acabar, las imágenes de la revista Piratte, dePost-Op, y además un vídeo de entrevistas a los modelos trans-itivos que hizo que apreciase aún más esas maravillosas imágenes.
Toda una experiencia, esta de ver porno colectivamente. Pero la próxima vez, mejor en casa!
INVOCACIÓN:
Por el poder que nos hemos autoconferido, invocamos “a todas nuestras hermanas brujas, las primeras guerrilleras y luchadoras de la resistencia a través de todos los tiempos” y reivindicamos la sabiduría femenina, la maldad femenina, la fealdad, la rareza, la extravagancia, el bizarrismo, la hipertrofia y la multiformidad. Reivindicamos a las mujeres barbudas, a las sucias, a las abuelas con perfume del todo a 100, a las malolientes y hediondas, a la femme fatal de paso firme, a la camionera de pelo en pecho. Reivindicamos los pelos del sobaco y los coños depilados.
Reivindicamos nuestro derecho a quemarlo todo, a crearlo todo, a ser las mujeres que nos de la gana, a ser lo que nos de la gana, a inventarnos y reiventarnos una y otra vez. Reivindicamos nuestro derecho a no sentir miedo, a provocar miedo, a subvertir, transgredir, desordenar, desbaratar. Reivindicamos nuestro derecho a desobedecer. Reivindicamos nuestro derecho a equivocarnos, a garabatear nuestro deseo cómo y las veces que nos de la gana, a penetrarnos las orejas, a dildearnos el ombligo, a vender nuestros anos, a manipular nuestros cuerpos -cuerpos que son campos de batalla-, a masturbarnos hasta el infinito. Do it yourself! Reivindicamos el ser antipáticas, el ser amorosas, ser duras como las piedras o blandas como los mocos, firmes como una verga erecta, suaves y resbaladizas como la sangre menstrual.
Porque la brujería es rebelión, porque la brujería es poder, porque la brujería es nuestra historia.
¡Porque brujas somos todas!
QUEMA EN LA HOGUERA:
[Mostrando un euro]
Porque nos convierte en objetos de consumo y mercantiliza nuestras relaciones.
¿Qué le decimos al capital?
¡Arde, capital, arde!
[Mostrando una bandera española]
Porque las mujeres no tenemos patria; somos exiliadas permanentes. Porque no queremos ni patria, ni jefe, ni marido.
¿Qué le decimos a la patria?
¡Arde, patria, arde!
[Mostrando un sujetador]
Porque este sujetador es el símbolo de todos los corsés, constreñimientos, moldes, sujeciones. Porque no somos sujetables y nuestros cuerpos son incontenibles.
¿Qué le decimos a los corsés?
¡Arde, corsé, arde!
[Mostrando una revista "para mujeres"]
Porque no soy ésa. Porque yo no soy ésta. Porque me aburre, porque me duele, porque no quiero ser la que se amolda a su deseo. Porque sin ti, soy yo.
¿Qué le decimos al heteropatriarcado?
¡Arde, heteropatriarcado, arde!
[Mostrando una imagen de la virgen María]
Porque tú me quieres pura, porque tú me quieres santa, ¡porque tú me tienes harta!
¿Qué le decimos a la virgen santa!
¡Arde, virgen santa, arde!
CIERRE (”Eres una bruja”):
Aunque no lo sepas, eres una bruja. Eres una bruja cuando dices “no”, cuando eres valiente, cuando criticas, cuando no te conformas, cuando no consumes, cuando no aceptas, cuando exploras, cuando piensas demasiado, cuando ríes a carcajadas, cuando lloras sin motivo…
cuando entras a un bar y pides mesa para una.
El Grito de las Brujas. 23 de junio de 2008. Parque de la Cornisa, Madrid
Ocaña, retrato intermitente (Ventura Pons, 1978) no es sólo un documental sobre este original pintor andaluz afincado en Barcelona. La vida y obra de este artista y activista lgtbQ (antes de que se extendiese el término queer) es uno de los actos políticos más transgresores, creativos y lúcidos de los primeros años de la transición.
Os dejo dos fragmentos de la película (indispensable verla y atender a todas y cada una de las palabras de este visionario autodidacta): “Procesión de la Macarena en Barcelona” y “La diosa Ocaña revolucionando las Ramblas”.
Desde aquí quiero agradecer a las chicas que han organizado este LadyFest en Madrid el enorme regalo que nos han hecho. Han sido 4 días muy intensos, llenos de descubrimientos musicales, políticos, personales…

Imposible resumir todas estas experiencias compartidas, así que os dejo simplemente unos trazos gruesos.
Impresionante la actuación de Lydia Lunch:
Y de cierre de esa noche en el Nasti, la energía desbordada de Jessie Evans y Toby Dammit:
Otros grandes descubrimientos musicales fueron las New Blood, The Rayees, Pene Wanna Have (Not?) y muchas más.
Y como experiencia única, mi primera (pero seguro que no última) aproximación a la performance drag king de la genial KaCoSonia.
¡Ojalá nos volvamos a ver en algún otro LadyFest!